Entre el papel y la pantalla; El futuro de la prensa escrita

enero 29, 2008 § 1 comentario

Hablar hoy día sobre la relación entre medios electrónicos y medios impresos es algo así como analizar un partido de fútbol a medio tiempo. Nos encontramos en una etapa de transición, una transición tecnológica, pero sobre todo una transición generacional. La discusión entre medios electrónicos y medios impresos es propia de una generación acostumbrada a leer en papel y forzada a aprender a leer en pantalla. Ese proceso de adaptación, esas ganas de imprimir un email o un artículo de internet para poder leerlo en forma impresa, es algo que las nuevas generaciones no van a experimentar. Recién después ese cambio generacional, pantalla y papel van a poder competir en forma justa.

Primos en vez de gemelos


Durante mucho tiempo se ha cometido el error de tomar el medio electrónico como una adaptación del medio impreso. Si bien no es tan difícil imaginarse un escenario invertido -donde los medios impresos pasan a ser adaptaciones de los medios electrónicos- en mi opinión ninguno de estos dos opciones representa lo óptimo. Hay un mundo de diferencias entre pantalla y papel, y una vez terminada esta etapa de transición, vamos a poder ver que hay lugar para ambos, pero con una relación más compleja que la que se ve ahora. La relación entre pantalla y papel va desde gemelos hacia mellizos, hermanos y finalmente primos, con sus diferencias claramente marcadas.

Lo más ilustrativo para estas diferencias es el mundo de los periódicos. Durante mucho tiempo, en el ámbito de las noticias ha existido algo así como ‘el momento de la verdad’. Ese momento es alrededor de las 04:00 horas de la madrugada, cuando las prensas se ponen en marcha como una enorme locomotora a vapor, imposible de parar. Lo que dice el diario en ese momento es la verdad (debe ser verdad, si sale en el diario!) y la próxima oportunidad para corregir o actualizar esa ‘verdad’ se presenta recién 24 horas más tarde.

Obviamente, un medio electrónico no cuenta con ese ‘momento de la verdad’, ya que se actualiza constantemente. Pero las diferencias van mucho más allá que eso. La esencia misma del contenido va cambiando: más que buscar una verdad común -una foto del mundo a las 4 en la mañana- el contenido se vuelve líquido. El contenido toma vida.

Por ejemplo, un error en una publicación impresa es un pecado. Pero un error en un medio electrónico -siempre y cuando corregido debidamente- demuestra rapidez y hasta puede generar confianza. La audiencia sabe que el mundo cambia cada minuto, y un medio electrónico que refleja esos cambios en tiempo real, genera cercanía. Un medio electrónico busca la verdad instantánea, más que la verdad común. Luego, la audiencia lo convierte en una verdad liquida, opinando, complementado y corrigiendo el contenido en tiempo real.

¿El fin de los medios impresos?

Yo creo que efectivamente los medios electrónicos llevan la ventaja. Son más ágiles, son indexables por buscadores, y es posible agregarles publicidad contextual, una ventaja cada vez más importante. Pero eso no quiere decir que no hay lugar para los medios impresos. Hace unos meses tuve la oportunidad de conversar con la persona responsable en los años ‘90 para el lanzamiento de SFGate.com, el sitio web del San Francisco Chronicle y el primer portal de un periódico en generar ganancias. El sitio llegó a ser tan popular que las ventas de la versión en papel empezaron a disminuir drásticamente. La solución para este problema fue dejar de tratar al portal como un espejo en tiempo real del diario en papel. Publicando contenido diferente en cada medio, lograron recuperar parte importante de las ventas en papel aumentando al mismo tiempo las visitas al portal. Hoy día, con una audiencia mucho más acostumbrada a la participación, existen muchas otras formas para entregarles una identidad propia a los medios electrónicos.

Complementar en vez de competir

En definitiva, el desafío está en buscar el lugar propio de cada medio, ya sea impreso o digital. Un medio puede pretender entregar las noticias lo más rápido posible, mientras el foco de otro medio puede estár mas bien en privilegiar información de fondo. Hacerse estas preguntas permite encontrar un lugar propio en el paisaje de los medios, donde convive la pantalla con el papel. Veamos como se verá el paisaje de la prensa escrita.

 

 

En la esquina de ‘instantáneo’ y ’superficial’ están los feeds de servicios de microblogging como Twitter. Clave en este grupo es su transmisión a celulares.

El grupo de los titulares RSS está muy relacionado con el primer grupo, pero por ser leído mayormente en un lector RSS, considero que son un poco menos instantáneos. También porque no tienen el límite de los 140 caracteres de un SMS, pueden ser menos superficiales.

La web, incluyendo los periódicos online y los blogs (pertenecientes a periódicos o no) se lleva el pedazo más grande la torta, y cubre desde instantáneo (pero menos instantáneo que los ‘Twitters’) hasta bastante diferido, y desde muy profundo hasta bastante superficial. La web -y esto no es una sorpresa- será la fuente principal de noticias.

Finalmente, hay que dividir los periódicos impresos en dos grupos: periódicos gratis, tipo ‘commuter’ (Publimetro, La Hora), para leer en el camino al trabajo o de vuelta a la casa, y periódicos tradicionales, o de pago. Aquí, la diferenciación pasa por un tema de profundización, básicamente. El espacio naranjo es más grande que el espacio azul, simplemente porque pienso que hay más mercado para la primera categoría de prensa escrita, que para la segunda. El éxito de 20minutos en España es prueba de eso: su número de ejemplares ya alcanza el de todos los diarios de pago combinados.

Está demás decir que muchos lectores no se quedarán con una sola forma de noticias: el ‘news junkie’ se va a mover desde la esquina superior izquierda hacia la esquina inferior derecha, en ese orden, pasando por todos las formas planteadas, salvo a lo mejor el periódico gratis. El desafía está en definir donde está cada medio, y que rol cumple en ‘la dieta noticiosa’ del lector.

Visto en Revista Contraseña

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§ Una respuesta a Entre el papel y la pantalla; El futuro de la prensa escrita

  • María José dice:

    No podemos quedarnos cruzados de brazos mientras todos están adormecidos cada vez más pasivos e individualizados. Los medios impresos son más que algo invisible, son fruto del esfuerzo de millones de personas, que están detrás de ese papel, tratando dejar huella, no sólo para su bien propio, sino para las personas que los leen y de esta forma transmitir su formación en la ética sin moralismos ni trabas.

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